No quieres rescates
Apareces por detrás. Ajustas la curva concava de tu viente a mi culo convexo. Despierta el secuestro de mi cerebro que hace mi pene. No quieres rescates. Quieres mandar sobre mi el rato infinito de nuestra excitación. Tranquilo. Yo mando. Y me tiembla el corazón golpeando en mis testículos, pum. pum, y tus manos en mi pecho, en mi polla, en mis culos y en mi mente. Tus manos acarician los nervios del espíritu enajenado y me masturbas porque te gusta ver como parece que voy a explotar entre tus manos. Masajeas el semen por mi piel. Encuentras la polla más gorda, más caliente, más irresistible que nunca. Me tumbas en el colchón. Le dedicas toda tu atención a mi polla, aunque tu vas más allá y vives antes de tiempo el momento de metertela dentro, ahora que el delta de tu sexo se llena de aguas saladas. Te sientas dandome la espalda. Respiro profundo. Comienza el baile que mejor bailamos, y marcas el ritmo acelerado con piruetas de gemidos, gritos de placer.
Link: Historias y Momentos
Autor: Juan Nadie
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